¿Cuál es el número de días ideal para unas vacaciones?

Seguro que más de una vez, a la hora de decidir tus vacaciones, te has preguntado si es mejor coger un mes entero o dosificarlas en varias semanas. Según diversos estudios científicos realizados recientemente, existen evidencias empíricas de que las vacaciones son buenas para la salud y que tras un tiempo prolongado sin descansar somos más vulnerables a las enfermedades cardiovasculares, aumentando además el riesgo de muerte prematura.

Investigadores de la Universidad de Tampere (Finlandia) han demostrado hace poco que, a partir del segundo día de vacaciones, nuestra salud mejora y nuestros niveles de energía aumentan. El pico más alto de bienestar tiene lugar al octavo día de vacaciones pero, a partir de ahí, aunque sumemos más tiempo de ocio, la cosa ya no mejora más. De hecho, unas vacaciones de ocho días tienen el mismo efecto sobre nosotros que unas vacaciones de dos semanas.

Por esta razón, es más lógico acortar las vacaciones y decantarse por varios periodos de vacaciones a lo largo del año que por un mes completo. Pero además, a raíz de este estudio también se han extraído otras conclusiones muy interesantes.

número de días ideal para unas vacaciones

¿Relax o actividad?

Una vez elegidas las fechas y la duración de nuestras vacaciones es hora de decidir si queremos descansar o si queremos mantenernos activos. Lo cierto es que la segunda opción es la mejor según la ciencia, especialmente si conlleva contacto social y entretenimiento pasivo, ya que esto favorece el bienestar tanto durante el tiempo que lo hacemos como después.

Además, debes saber que salir de nuestra zona de confort hace que se nos ocurran mejores ideas cuando regresemos al trabajo, por lo que nuestro jefe nos lo agradecerá. Diversos estudios han demostrado que los viajes internacionales mejoran enormemente la flexibilidad cognitiva de nuestro cerebro, un factor clave en el desarrollo de la creatividad. Es más, cuanto más tiempo pasamos fuera de nustro país, mayor es la capacidad de innovación que desarrollamos.

¿Playa o montaña?

Aunque sobre gustos no hay nada escrito, lo cierto es que la ciencia si lo tiene muy claro debido al efecto que cada uno de estos lugares tienen sobre nuestra salud. Según una investigación llevada a cabo por la Universidad de Edimburgo, las vacaciones tomando el sol en la playa aumentan nuestros niveles de vitamina D, una molécula que ayuda a reducir la presión arterial, reduce las cardiopatías e incrementa las posibilidades de sobrevivir ante un cáncer.

No obstante, pasar unas vacaciones en la montaña también tiene sus beneficios. Hay estudios que revelan que pasar tiempo a cierta altitud ayuda a perder peso y a tener el corazón mucho más sano. Pero además, el contacto con la naturaleza ayuda a reducir los niveles de estrés y las posibilidades de sufrir una depresión, y mejora la salud mental.

¿Dormir en vacaciones es una pérdida de tiempo?

Aunque muchos creen que pasar mucho tiempo durmiendo en vacaciones es una pérdida de tiempo, la ciencia no piensa lo mismo. Se ha demostrado que dormir más de 7 horas cada noche tiene efectos muy positivos que se prolongan en las dos semanas posteriores.

¿Lo mejor para el principio o para el final?

Una investigación relaizada por el premio Nobel de Economía Daniel Kahneman, revela que nuestro cerebro no suma el disfrute de los diferentes momentos que vivimos durante las vacaciones y después hace la media, sino que está configurado para recordar mejor lo que pasa al final que al principio. Con lo cual, cuanto más intenso sea el cierre de las vacaciones mejor sabor de boca tendremos al volver. Además, el efecto positivo del descanso al volver a la rutina dura más tiempo. Por eso, es mejor siempre dejar lo mejor para el final.