Por qué viajar en septiembre y octubre

Muchas personas se esperan hasta el último momento para encontrar buenas ofertas para viajar en julio y agosto y disfrutar de unos maravillosos días en la playa. Sin embargo, esto supone un gran riesgo, ya que al final podemos encontrarnos con que la oferta que esperamos no llega y nos quedemos sin poder disfrutar de nuestros días libres. Por este motivo, cada vez son más personas las que deciden reservar unos días de vacaciones para marcharse de viaje una vez ha terminado el verano, fuera de los clásicos meses de julio agosto. Y no solamente porque es posible encontrar precios más baratos, sino también porque viajar en septiembre y octubre puede hacer que nuestras vacaciones sean más provechosas y enriquecedoras, En SP Parking (aeropuerto de Málaga) hoy te explicamos todas las ventajas de marcharte de vacaciones después del verano.

viajar en septiembre y octubre

1. Podrás encontrar precios más económicos

A todos nos gusta que nuestras vacaciones cuesten lo menos posible y esto en julio y agosto puede resultar bastante complicado. Y es que, como el nivel de ocupación de los hoteles es más alto, apenas hay ofertas atractivas y nos vemos obligados a pagar un precio más alto. En cambio, durante los meses de septiembre y octubre podemos encontrar el mismo viaje incluso por la mitad de precio. Con lo cual, si este año tienes el bolsillo más ajustado, no renuncies a tus vacaciones. Viajar en temporada baja es la solución.

2. Un clima más agradable

El otoño trae temperaturas más templadas que el verano, por lo que no tendrás que sufrir el agobio del calor de los meses de verano ni el frío del invierno que apenas te deja moverte. Podrás pasear y disfrutar del destino con una temperatura muy agradable.

3. Las últimas ofertas, más atractivas

En septiembre y octubre suelen encontrarse las ofertas de última hora más atractivas. Los hoteles lo hacen con el objetivo de asegurar un buen cierre de temporada. Si te acercas a la agencia de viajes o navegas un poco por Internet, seguro que encuentras paquetes vacacionales muy interesantes.

4. Suele ser un turismo más cultural y de inmersión

En verano son muchas las personas que eligen destinos costeros para disfrutar de la playa, pero en otoño no apetece tanto realizar este tipo de viajes. Por eso, aprovecha para viajar a una ciudad cultural. Este tipo de estancias suelen ser muy enriquecedoras, ya que te permitirán sumergirte en la vida de los locales y conocer más sobre sus costumbres sin sufrir las aglomeraciones de gente que se viven durante los meses de temporada alta.

5. Lugares menos masificados

En estos meses la afluencia de turistas es mucho menor, por lo que puedes adaptar mejor los horarios. No es necesario que planifiques las cosas con tanta antelación ni tendrás que esperar largas colas. Con lo cual, podrás disfrutar mucho más del tiempo libre y aprovechar cada minuto de tu viaje. Viajar en temporada alta es lo más frecuente y esto hace que nos veamos obligados a perder mucho tiempo e todas partes: restaurantes, atracciones turísticas, colas, etc.

6. Disfrutarás plenamente de tu ciudad en verano

Quedarte en tu ciudad durante el verano no tiene por qué ser aburrido. Si tu localidad no es muy turística, podrás disfrutar de la tranquilidad y de una mejor atención en el restaurante y en el supermercado. Además, no tendrás que sufrir tanto el tráfico en hora punta ni perderás tiempo en encontrar aparcamiento. La ciudad se amolda a ti.