5 Motivos para viajar en septiembre

Aunque la mayoría de las personas eligen sus vacaciones en los meses de julio y agosto para disfrutar de destinos de sol y playa, lo cierto es que hay muchos motivos que convierten a septiembre en uno de los mejores meses del año para viajar. Es más barato, hay menos gente, las temperaturas no son tan calurosas, en agosto se trabaja más relajado y mientras el resto está volviendo, tus vacaciones acabarán de empezar. ¿Te animas a elegir este año septiembre para marcharse vacaciones?

Vacaciones en septiembre

Precios más baratos

En los meses de julio y agosto los vuelos y los hoteles son más caros porque la demanda aumenta. Aunque septiembre sigue siendo temporada alta, los precios son más económicos y además, al haber menos demanda, podrás elegir mejores alojamientos. Por eso, es más habitual encontrar ofertas de paquetes vacacionales completos a precios muy atractivos y las ofertas de última hora están a la orden del día. Y si necesitas alquilar un coche, también son más baratos en este mes. Esto quiere decir que si decides coger tus vacaciones en septiembre, podrás ahorrar mucho dinero.

Olvídate de los atascos

Si tienes pensado viajar en coche, septiembre es un mes perfecto para hacerlo, ya que no hay tantas retenciones como en otros meses de verano. Con lo cual, podrás moverte con mayor libertad sin verte inmersos en continuos atascos, sobre todo en los días de operación salida y retorno. ¿A quién le apetece pasar varias horas en una cola llena de coches para llegar a su destino? Sobre todo si llevas en el cuerpo muchos kilómetros y no tienes aire acondicionado en el coche.

Mucha menos gente

Seguro que te ha pasado alguna vez. Organizas tus vacaciones con mucha ilusión, llegas a la playa y no encuentras apenas sitio para colocar tu toalla porque todo está lleno. Una de las grandes ventajas de viajar en septiembre es que te encontrarás con mucho menos gente y podrás disfrutar de todo si agobios. Y no solamente ocurre en la playa, sino también a la hora de hacer visitas culturales a monumentos y museos. La gente viaja menos en septiembre, por lo que podrás disfrutar haciendo visitas sin esperar largas colas y desconectar por completo del bullicio urbano.

Menos calor

Aunque en muchas ciudades sigue haciendo calor en septiembre, las temperaturas bajan con respecto a los meses de julio y agosto. Si vas a un destino de playa, todavía podrás bañarte y dar agradables paseos por la orilla. Y si viajas a una ciudad de interior, podrás pasear por la ciudad sin sufrir el calor sofocante de meses atrás o incluso hacer una escapada a la naturaleza.Y es que la temperatura del mes de septiembre es perfecta para disfrutar.

La vuelta al trabajo cuesta menos

A las personas que viajan en septiembre les cuesta menos volver al trabajo. Y es que la gente ya está en la ciudad y el ritmo urbano está más adaptado al regreso de vacaciones, por lo que las posibilidades de sufrir depresión postvacacional también son menores. Además, esas personas que se fueron de vacaciones en julio o agosto y que alardeaban demasiado ahora te mirarán con envidia porque eres tú el que se marcha a descansar.

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