7 Posturas para dormir durante un viaje en avión

Los trayectos de larga distancia en avión, especialmente por la noche, invitan al viajero a dormir, tanto para llegar al destino más descansado como para coneguir que se haga más corto. la cuestión es que dormir en los medios de transporte no siempre es fácil. Entre ruidosos avisos de megafonía, niños que no se están quietos, turbulencias y compañeros de asiento demasiado charlatanes, a veces resulta imposible conciliar el sueño. A lo que hay que sumar que el asiento de un avión tampoco es el lugar más cómodo. No obstante, parece que hay personas que encuentran más facilidad para ello y que prácticamente antes del despegue, ya están durmiendo. Puede que alguna de ellas te resulte útil para tu póximo viaje. Hoy en SP Parking (aeropuerto de Málaga) te traemos algunas de ellas.

dormir en el avión

La postura del predispuesto

Se trata de aquellos pasajeros que ya vienen completamente preparados para dormir. Traen su almohadilla para el cuello, sus tapones para los oídos y el antifaz. Se pone encima la manta, se lo coloca todo y parece que va en la mejor de las camas. Hay a quiénes tantas cosas encima pueden resultarles agobiantes, pero todo es acostumbrarse.

La postura de la bandeja

Se trata de uan postura muy sencilla y muy cómoda. Sacas la bandeja de la comida del asiento delantero, cruzas los brazos a modo de almohada y apoyas la cabeza. El único inconveniente es que la bandeja debe estar plegada durante el despegue y el aterrizaje, por lo que hay que esperar a que estemos en el aire para dormir y despertarnos cuando vayamos a aterrizar.

La postura de la ventanilla

Muchas personas prefieren el asiento de la ventanilla por las vistas, pero hay a quienes las vistas de las nubes no les atraen, al menos durante tanto tiempo. Algunas personas lo eligen para poder apoyar la cabeza a un lado y ganar algo de intimidad. El único inconveniente son las vibraciones de las alas del avión. Aunque si lo miras con optimismo, se trata de un buen masajito cerebral si no eres propenso a los mareos.

Con el aciento reclinado

Aunque no es nada recomendable, porque podemos molestar al pasajero del asiento de detrás, es una postura que muchos eligen, ya que es una de las más cómodas. Echan el asiento para atrás y se tumban. Eso sí, es poco considerado, por lo que solamente debe hacerlo si no hay nadie detrás.

La postura del ángulo de 90 grados

Consiste en quedarte en la postura del asiento y cerrar los ojos. Recibe su nombre porque es el ángulo que va adoptando la cabeza con respecto al cuello a medida que nos vamos quedandod dormidos. El único inconveniente es que corremos el riesgo de terminar quedándonos dormidos en el hombro del compañero de la lado. Y si es desconocido, el despertar puede resultar muy violento.

La postura de la bolita

Cuando viajamos en compañías low cost, los asientos suelen estar muy cerca entre sí y el espacio es muy escaso. Consiste en flexionar las piernas y colocarte en posición fetal, apoyando las rodillas en el asiento de delante, dejando la cabeza inclinarse por su propio peso. Es cierto que no es la más cómoda, pero cuando no hay espacio y estamos cansados, puede servir.

Tumbado en varios asientos

El hecho de que el avión no tenga paradas, permite que, si los asientos de nuestra fila van vacíos, podamos tumbarnos como si se tratara de una cama.Nos tumbamos, ponemos el bolso de almohada y a dormir hasta que llegue el momento de aterizar. ¡Toda una suerte!