Cómo debe ser el transportin para viajar con perros en avión

La mayoría de los dueños de mascotas sienten cierto nerviosismo ante la idea de un viaje en avión debido al estrés o a los problemas de salud que puede sufrir el animal durante el vuelo. No es para menos, pues los viajes en avión pueden ser una experiencia muy traumática para nuestras mascotas, especialmente para los perros que están más acostumbrados al contacto con el amo. Por este motivo, si vamos a viajar con perros en avión es fundamental estar preparados para poder enfrentarnos a esta situación de la mejor forma posible. Y para que todo te resulte mucho más sencillo, hoy en SP Parking (tu parking en el aeropuerto de Málaga) te traemos algunos consejos sobre cómo debe ser el transportín y cómo preparar el viaje para que tanto tú como tu mascota podáis tener una experiencia de vuelo positiva.

Viajar con perros en el avión

¿Bodega o cabina?

La elección no depende de nosotros, sino que tiene que ver con la normativa establecida por las distintas compañías aéreas. Puedes echar un vistazo a las medidas del transportín que marcan las principales aerolíneas del aeropuerto de Málaga. Lo normal es que ronden los 50 cm de largo, 40 cm de ancho, 25 cm de profundidad.

En función de las regulaciones existentes y de los requisitos exigidos para el transporte de animales, podrás llevar a tu mascota en cabina contigo o «facturarlo» para viajar en la bodega tres horas antes de la salida del vuelo. Por lo general, si tu perro pesa menos de 6 kg podrás llevarlo como equipaje de mano en la cabina, pero si supera este peso, irá en bodega. Con excepción de los perros lazarillo que pueden viajar sin transportin y sin importar el tamaño dentro de la cabina siempre que lleven bozal.

En cualquier caso, antes de viajar con perros en avión es obligatorio hacerlo saber a la compañía en el momento de efectuar la reserva, ya que solamente hay un número de plazas habilitadas para este fin dentro del avión. Además, aunque sea de pequeño tamaño y pueda ir en cabina, siempre debe ir dentro del transportín y debajo del asiento. Asegúrate de respetar las medidas del transportín fijadas por la compañía con la que viajas, ya que en caso de superarlas podría ser rechazado al hacer el check in.

En cuanto al precio del billete de tu mascota, éste puede variar en función de la compañía. Algunas piden pagar la mitad del billete de su amo, otras establecen un suplemento y otras lo cobran como exceso de equipaje contabilizando tanto el peso del animal como del transportín.

Requisitos y medidas del transportín para viajar con perros en avión

1. Comprobar que el transportín es el homologado

Como ya hemos dicho, los perros que superen los 6 kg deben ser despachados como equipaje tres horas antes de salir el vuelo dentro de un transportín que cumpla con las recomendaciones de la IATA Antes de comprar la jaula asegúrate de que se ajusta a las especificaciones técnicas de la aerolínea en la que viajas para evitar problemas cuando ya estés en el aeropuerto.

2. Comprobar que las medidas del transportín son las correctas

Las compañías aéreas no aceptan un transportín que sea pequeño para la mascota que quieres trasladar. Un transportín grande pero que no exceda las medidas si es aceptado aunque la mascota sea pequeña, pero ten en cuenta que tendrás que pagar más. Lo adecuado es que el perro pueda ponerse de pie sin que las orejas toquen la parte superior del recipiente y además pueda moverse y acostarse cómodamente.

3. Comprobar que el cierre es adecuado

El transportín debe disponer de puerta metálica y de un cierre adecuado para garantizar que no se abra en ningún momento durante el vuelo. Cualquier fallo en la cerradura puede hacer que la puerta se abra y que la mascota salga. Seguramente no querrás que se pierda o que agreda a alguien.

4. Comprobar la capacidad de absorción y ventilación del transportín

Debes tener en cuenta que es muy posible que durante el trayecto tu perro tenga ganas de hacer sus necesidades. En vuelos de corta distancia, si todo va bien pueda que no tengas este problema y que aguante hasta su destino, pero de todas formas lo mejor es comprar un transportín con superficie hermética y comprobar que el habitáculo está bien ventilado.

Esto último es de suma importancia ya no solamente por cuestiones relacionadas con la orina y la defecación del animal, sino también para evitar que sufra un golpe de calor o falta de oxígeno. La idea es que la rejilla no sea tan amplia como para que pueda sacar el hocico, ni tan estrecha como para que no pueda ventilar bien. En cualquier caso, debes saber que las bodegas donde viajan los animales cuentan con condiciones de aire y temperatura perfectamente controladas para la tranquilidad de los pasajeros que quieran viajar con perros en avión.

5. Comprobar la identificación de la jaula

Recuerda colocar las etiquetas de identificación obligatorias antes de entregarlo en el check in. De esta forma evitarás que la jaula se pierda. Por lo general, debe llevar un doble etiquetado, la de «animales vivos» con las flechas que marcan la posición correcta hacia arriba y la otra con los datos del dueño.