¿Cómo evitar el síndrome postvacacional?

Ahora que ha llegado septiembre y volvemos a la rutina después de las vacaciones son muchos los que sufren síndrome postvacacional. Lo cual no es extraño si pensamos en lo que se disfruta cuando no estamos obligados a trabajar y podemos disfrutar de unos días de relax en compañía de nuestros amigos y familiares. No obstante, la vuelta al trabajo es inevitable y a muchos les cuesta volver a adaptarse a la vida activa, lo que les hace ser menos productivos. Se trata de un estado de malestar genérico, con síntomas tanto psíquicos como físicos que suele afectar especialmente a la población joven menor de 45 años. Y no solamente a trabajadores, sino que además puede afectar también a los niños cuando vuelven al colegio después de casi 3 meses de vacaciones. Eso sí, estos casos son menos frecuentes.

Para evitar el síndrome postvacacional los expertos recomiendan no alargar las vacaciones justo hasta el día antes de volver al trabajo. Es mejor volver a casa y dejar un par de días antes para que la adaptación a la rutina diaria sea más progresiva y nos vayamos habituando de nuevo a los ritmos de sueño y comidas. Además, es conveniente complementar la jornada laboral con alguna actividad de ocio para que el cambio no sea tan brusco y podamos tomarnos tiempo para volver a arrancar. Por supuesto, una actitud positiva nos ayudará también a superar este periodo de adaptación de una manera más rápida y llevadera.

evitar el síndrome postvacacional

1. Vuelve de vacaciones al menos un par de días antes

Volver de vacaciones antes te ayudará a adaptarte de nuevo al entorno, a organizar tu ropa, llenar la nevera y descansar antes de volver al trabajo.

2. Márcate objetivos a corto plazo

Ocupa tu mente con metas a corto plazo, ya sean profesionales, de formación o de ocio o varios al mismo tiempo. De esta forma te costará menos dejar atrás las vacaciones y podrás enfocarte en ilusiones que puedas hacer realidad, lo cual además te ayudará a motivarte.

3. Recupera tus sitios favoritos

El día es muy largo y todo no puede se trabajar. Organiza actividades que te gusten como ir a cenar a tu restaurante preferido, a tomar una copa a una terraza o dar un paseo por la ciudad con tu pareja o tus amigos.

4. Queda con tus amigos y compañeros del trabajo

Lo bueno de volver de vacaciones es poder contar a tus amigos todo lo que has hecho. Queda con ellos y comparte tus experiencias y enséñales tus fotos.

5. Planea tu próximo fin de semana

Aunque las vacaciones hayan terminado, el fin de semana está a la vuelta de la esquina. Planea algo divertido para hacer. Esto te dará energías para afrontar la semana.

6. Actitud positiva

Las vacaciones son la mejor forma de volver a casa con las pilas cargadas y más relajado. Aprovecha esta buena onda y llévala contigo a la oficina. Tus compañeros seguro que te lo agradecen.

7. Deporte, lectura y hobbies

Busca alguna actividad complementaria que puedas hacer al salir del trabajo y que te ayude a desconectar. Puedes hacer un poco de deporte, retomar alguno de tus hobbies o comprar ese libro que tanto tiempo llevas queriendo leer.

8. Tómate con calma el primer día de trabajo

No quieras llegar y hacerlo todo de golpe ni te agobies pensando en todo el trabajo que tienes que hacer. Organiza las distintas tareas ne varios días hasta que te pongas al día. Marca prioridades y aprovecha el haber descansado para hacerlo con calma y sin estrés.

9. Regulariza tus horas de sueño

En vacaciones solemos llevar horarios diferentes, pero ahora toca volver a la rutina y regularizar el sueño. Si has vuelto un par de días antes de empezar a trabajar, intenta levantarte temprano para que el primer día no te cueste tanto. Y lo mismo para la hora de dormir.

10. Haz terapia de grupo en positivo con tus compañeros

Si todavía tienes un poco de depresión, habla con tus compañeros de trabajo sobre ello y verás que ellos también han pasado por lo mismo. Pero intenta mantener un tono positivo.