Cómo evitar las turbulencias en tu próximo vuelo

Las turbulencias son algo habitual cuando viajamos en avión y no tenemos por qué preocuparnos cuando ocurren. Aunque si tenemos miedo a volar, pueden acabar siendo un auténtico infierno. Por lo general, los factores que provocan turbulencias son las nubes, las tormentas, sobrevolar cadenas montañosas o las zonas de corrientes en chorro. Sin embargo, debes saber que los aviones están especialmente diseñados para resistir a estos momentos de inestabilidad y que los pilotos están preparados para poner el marcha el protocolo de seguridad necesario para hacerles frente, cambiando de altitud y volando a menos velocidad, por ejemplo.

En cualquier caso, aunque no sea peligroso, lo cierto es que a nadie le gusta sufrir turbulencias durante el viaje. Afortunadamente hay algunos consejos que puedes tener en cuenta para evitar las turbulencias en tu próximo vuelo o al menos que no tengas sensación de que son tan fuertes, y que hoy te traemos en el blog de SP Parking (aeropuerto de Málaga).

evitar las turbulencias en tu próximo vuelo

1. No te sientes en la cola del avión

Los expertos recomiendan elegir los asientos ubicados en las alas del avión y lo más cerca posible al centro de gravedad del mismo, ya que en estos lugares los efectos de las turbulencias son menores. En cambio, en la cola del avión se notan más los movimientos. Sentarse en primera clase también puede ayudar, pues generalmente hay más espacio de movilidad, lo que permite que los ojos y el equilibrio se adapten mejor al movimiento.

2. A más grande sea el avión, menos movimiento

Los aviones más grandes y más modernos son los mejores si queremos disfrutar de un vuelo tranquilo. En los últimos años se han realizado muchas mejoras en los sistemas de control y en las características aerodinámicas para que la experiencia de vuelo sea mejor en el caso de que haya turbulencias. Cuanto más grande es el avión, mejor es su respuesta.

3. Intenta viajar de noche o a primera hora de la mañana

Los vuelos nocturnos o a primera hora de la mañana tienen menos posibilidades de sufrir turbulencias, ya que las rachas de viento son más suaves y las tormentas suelen disiparse durante la madruga. Si te pones nervioso, evita las horas centrales del día.

4. Planificador de rutas

Las compañías aéreas planifican las rutas de manera que puedan aprovecharse las corrientes más favorables y evitar las áreas más propicias a las turbulencias. Sin embargo, en los vuelos de bajo nivel suele suceder más a menudo. Se trata de vuelos de corta distancia que vuelan más bajo. Pero también ocurre en rutas que sobrevuelan zonas cálidas como la India u Oriente Medio. En este tipo de vuelos es mejor optar por los que pasen por esas zonas por la mañana, antes de que el sol salga. por su parte, las rutas que sobrevuelan el mar sufren menos turbulencias. En el caso de producirse, tienen que ver por ejemplo con las corrientes de chorro del Atlántico, de la costa oeste de Sudáfrica y del océano índico, entre La India y Malasia.

En cualquier caso, aunque tomes estas medidas, nada garantiza que puedas evitar las turbulencias en tu próximo vuelo, por lo que si esto ocurre, no entres en pánico. Intenta relajarte y respirar hondo. Piensa que el avión es el medio de transporte con menor índice de accidentes y que los pilotos están perfectamente preparados para hacer frente a este tipo de inconvenientes mientras están en el aire.