Cómo dormir cómodamente durante un viaje en avión

Tomar un vuelo para hacer un largo trayecto casi nunca es cómodo y además puede resultar muy estresante. Si vamos con el tiempo justo, terminaremos abriéndonos camino rápidamente entre turistas despistados, agentes de seguridad poco amistosos y trabajadores de las diferentes compañías que operan en el aeropuerto. Y cuando por fin conseguimos colocar nuestro equipaje y sentarnos en nuestro sitio nos queda un largo vuelo por delante. Para este tipo de viajes, muchas personas llevan libros, juegos o dispositivos electrónicos para entretenerse, pero cuando el vuelo es de noche, lo mejor es dormir para llegar a nuestro destino lo más descansado posible y conseguir que el vuelo se nos haga mucho más corto. Lo cual es especialmente recomendable para aquellas personas que sufran aerofobia.

Aunque dormir cómodamente durante un viaje en avión puede resultar misión imposible, lo cierto es que siguiendo algunas recomendaciones,podrás hacerlo. Hoy en SP Parking (aeropuerto de Málaga) te traemos algunos consejos.

dormir cómodamente durante un viaje en avión

Tu plan de ataque

Independientemente de cual sea tu destino, intenta elegir un vuelo sin escalas. No hay nada más agotador cuando tenemos sueño que tener que estar parado varias horas en un aeropuerto. Procura elegir un vuelo que salga por la tarde, aunque deberás ajustar el horario en función de las zonas horarias que vayas a atravesar para respetar en la medida de lo posible el ritmo de vida que llevas habitualmente. De esta forma, podrás dormir durante el vuelo y llegar a tu destino por la mañana.

Además, es recomendable optar por vuelos en días laborales en lugar de en fin de semana para tener más posibilidades de ser ubicado en una fila vacía. Si puedes permitirte pagar un pasaje en clase business o al lado de la salida de emergencia en la parte delantera del avión, mejor que mejor, ya que además de ser la zona más silenciosa, podrás estirar las piernas. Evita a toda costa los asientos que se encuentren cerca de los baños, tanto por el olor como por el ruido.

Lleva ropa cómoda

Olvídate de lo que piensen los demás. Siempre que puedas elige la ropa más cómoda posible para poder dormir. Una vez que el avión esté en vuelo, corre al baño antes de que se ensucie demasiado, cámbiate, lávate los dientes y haz tu rutina habitual antes de dormir. Tanto si llevas tu propia manta como si en el avión te dan una, intenta abrochar el cinturón por encima. De esta forma se moverá menos y la azafata no tendrá que molestarte para comprobar que lo llevas bien puesto.

Elige tus accesorios con cuidado

Aunque te haya tocado un mal asiento, puedes dormir cómodamente durante un viaje en avión si escoges los accesorios adecuados. Si te cuesta dormir con luz, cómprate un buen antifaz para taparte los ojos. En el caso de que no seas tan sensible a la luz, con un sombrero o una gorra bastará. Además, te recomendamos llevar unos auriculares con cancelación de ruido o unos tapones para crear un ambiente tranquilo.

Para poder apoyar la cabeza, lleva un reposacabezas que te resulte cómodo y que transpire bien. El secreto está en colocarlo con la abertura delante del cuello en lugar de al revés. De esta forma evitarás que el cuello se te doble al relajarte y que te levantes sobresaltado. Puedes aplicar unas gotitas de perfume para evitar que los olores corporales de otros pasajeros te molesten.

Si todo esto no es suficiente, puedes recurrir a somniferos, pero recuerda no mezclarlos con alcohol. Es más, aunque no tomes somníferos, te aconsejamos evitar el alcohol, ya que la sequedad del aire y alcohol hacen que nuestro cuerpo se deshidrate más rápido, aumentando las posibilidades de llegar a nuestro destino con resaca y dolor de cabeza.

Por último, recuerda poner una alarma en el móvil con vibración al menos 45 minutos antes del aterrizaje. La idea es poder despertarte antes que el resto de pasajeros para poder ir al baño a cambiarte, arreglarte con tranquilidad y poder desembarcar sin incidencias.