¿Se puede llevar comida en el equipaje de mano?

Cuando planificamos un viaje, siempre nos surgen dudas que muchas veces nos pueden dar más de un quebradero de cabeza e incertidumbres. ¿Qué puedo llevar en el equipaje de mano? ¿Cómo aprovechar al máximo el espacio de la maleta? Demasiadas preguntas para las que muchas veces no tenemos respuesta. Pero además hay otras cuestiones que muchas veces no nos planteamos hasta que llega el momento como si se puede llevar comida en el equipaje de mano.

Llevar alimentos en el equipaje de mano es un tema un poco complicado, debido a que en la mayoría de los países la normativa es muy estricta al respecto. Y es que los productos de origen animal puede dar lugar a enfermedades graves en el país de destino. Debes saber que cuando se trata de vuelos que se realizan dentro de la Unión Europea es posible llevar comida en el equipaje de mano, ya sean cárnicos o lácteos, hasta cierta cantidad, tal como se indica en la página 7 del Reglamento CE 206/2009. Pero además, si viajas con alimentos debes tomar ciertas precauciones en referencia a las siguientes cuestiones que hoy te traemos desde SP Parking (aeropuerto de Málaga).

llevar comida en el equipaje de mano

Dietas especiales y alimentos infantiles

En el equipaje de mano se pueden transportar líquidos que tengamos que utilizar durante el viaje cuando tienen que ver con necesidades especiales, tanto en el vuelo de ida como durante la estancia y el vuelo de regreso. Es el caso por ejemplo de las personas celíacas o la dieta de los bebés. Si viajas con tu bebé puede llevar leche o zumos, además de productos dietéticos, medicamentos, insulina y otras medicinas necesarias.

Eso sí, en caso de que sea requerido, debes mostrar la autenticidad de los alimentos, que deben presentarse por separado en los controles de seguridad. En la medida de los posibles, es aconsejable llevar el justificante de la situación por la que la persona debe tomar estos alimentos.

¿Puedo llevar alimentos de origen animal desde fuera de la UE?

Si quieres llevarte a casa productos cárnicos o lácteos de algún país de fuera de la UE, la cosa no es tan sencilla.En base al  Reglamento CE 206/2009, estos productos no están permitidos por razones de carácter sanitario. Estos e aplica a todos los productos que sean de consumo particular y a pequeños envíos a particulares. No obstante, podemos llevar pequeñas cantidades de estos alimentos en el equipaje de mano si proceden de Andorra, Groenlandia, Islandia, Islas Feroe, Noruega, San Marino y Suiza, aunque no sean miembros de la Unión Europea. En cualquier caso, los artículos que no estén debidamente precintados pueden ser requisados por las autoridades competentes.

Estados Unidos: un mundo aparte

Llevar comida en el equipaje de mano a Estados Unidos suele traer bastantes complicaciones, incluso cuando lo que lleves esté permitido por ley. Ten en cuenta que los controles de seguridad son muy exhaustivos por lo que es posible que acaben registrando todo lo que llevas. Generalmente no hay problemas cuando se trata de café, té, especias empaquetadas, vinagres, condimentos y aceites. Pero si hablamos de arroz o derivados, la cosa puede ser difícil.

La carne seca. fresca, enlatada o cualquier derivado como el chorizo, la morcilla, lomo, jamón serrano… no están permitidos bajo ningún concepto. Solamente hay excepciones con las conservas de pescado, queso curado, chocolate o turrón siempre que no excedan de los 5 kg. De superar este peso, se cobra una cantidad en impuestos.

En cuanto a las frutas y verduras, tampoco son bien vistas, por lo que es recomendable pedir una autorización para todo lo que tenga que ver con estos alimentos, incluso aunque vayas a consumirlos durante el vuelo.

Así pues, lo más aconsejable es ser cuidadoso con los alimentos que vamos a llevar en el equipaje de mano. Siempre que puedas, intenta facturar y llevar solamente aquello que creas indispensable para evitar problemas. En muchas ocasiones los controles de seguridad pueden más minuciosos de lo que imaginamos y además de perder el tiempo podemos llevarnos un disgusto.